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El hiposapdias se caracteriza por un meato en la cara ventral, con
curvatura ventral del pene y falta de prepucio en la mitad anterior de
este.
Es la patología urológica mas frecuente presentada en niños,
reportándose en Colombia 1.7 de 1000 varones nacidos vivos (Calderon
Js,
Zarante I. Anomalías congénitas urológicas: descripción epidemiológica y
factores de riesgo asociados en Colombia 2001-2004. Arch Esp Urol.
2006;59: 1-8), aunque creemos que este porcentaje es mayor debido a la
dificultad de la recopilación de datos en nuestro medio. De todos modos
es una patología mucho mas frecuente que, por ejemplo, el labio y
paladar hendido, del cual existen muchas asociaciones dedicadas a
solventar la corrección quirúrgica de esta patología.
El pene es el único órgano con dos funciones, como son el ser excretor
urinario y ser procreador, por lo que merece la atención pertinente.
Desde tiempos inmemorables se han descrito mas de 300 tipos de
corrección quirúrgica para hipospadias buscando desesperadamente la que
reúna los criterios para ser la “ideal”, sin embargo no es sino en la
era moderna, con los aportes del Dr. Warren Snodgrass (tubularización
interna de la placa uretral) y Dr. Aivar Bracka (reparación con injerto
de mucosa en dos tiempos), que es cuando se vislumbra una luz hacia las
mejores técnicas quirúrgicas que conlleven a unos resultados óptimos.
Nos hemos esforzado por seguir los lineamientos quirúrgicos de estos
autores y seguimos realizado estas técnicas que actualmente son las mas
reconocidas a nivel mundial y con las que los resultados finales son los
deseados, como son: un pene recto sin curvatura, estética final deseada
lo mas parecido a un pene circunciso (o no, según preferencia de los
padres) y un chorro urinario por la punta del glande.
La intervención se prefiere realizarla mejor antes de los 4 años de edad
(ideal entre el 1 y 2 año), para poder corregir antes de tiempo las
posibles complicaciones inherentes a todo acto quirúrgico y para
disminuir en el futuro las posibles repercusiones psíquicas del
paciente.
Seguimos los doctrinas para una mejor resolución quirúrgica como son, la
utilización de magnificación óptica, finos materiales de sutura, sondas
flexibles y mejor entendimiento de el manejo de apósitos, uso de
antibióticos y hormonoterapia (cuando se requiera).
En el 95% de nuestros pacientes el procedimiento se realiza de forma
ambulatoria (sin hospitalización) y con la técnica de drenaje urinario
en “doble pañal”.

Otras malformaciones urológicas y de los genitales externos que se
evalúan y corrigen en el IHC, son:
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PENE CURVO |
PENE OCULTO |
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BXO |
AMBIGÜEDAD SEXUAL (DDS) |
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MICRO PENE |
EPISPADIAS |
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TRANSPOCISION PENO-ESCROTAL |
MICROPENE Y CRIPTORQUIDIA BILATERAL |
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FIMOSIS SEVERA |
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